Viviendas Irrecuperables
Viviendas Irrecuperables
En Argentina, una proporción significativa de viviendas ha sido construida con materiales de muy baja durabilidad y en condiciones informales, lo que impide su mejora o rehabilitación. Estas viviendas se encuentran en situación crítica, ya que no cumplen con los estándares mínimos de seguridad, salubridad y habitabilidad, y requieren ser reemplazadas por unidades nuevas. La causa principal radica en la combinación de procesos de autoconstrucción sin regulación, ausencia de mantenimiento adecuado y baja inversión estatal y privada en mejoramiento del stock habitacional existente.
Dimensión del problema (INDEC, 2022)
2,92% de los hogares argentinos (464.500 viviendas)
se encuentran construídos con materiales tan precarios que se consideran irrecuperables y requieren una solución habitacional nueva.
Causas clave del problema:
- Uso extendido de materiales de construcción de baja calidad y durabilidad, muchas veces reciclados o inadecuados para la estructura de una vivienda.
- Falta de mantenimiento estructural debido a la carencia de recursos económicos de los hogares y ausencia de programas de mejora preventiva.
- Autoconstrucción informal sin orientación técnica ni control de calidad, combinada con una débil inversión pública en mejoramiento habitacional.
Lineamientos para la acción:
- Identificar y relevar sistemáticamente el parque habitacional irrecuperable, priorizando la atención en zonas vulnerables.
- Implementar programas de sustitución habitacional con foco en soluciones progresivas, sustentables y culturalmente adecuadas.
- Fomentar la producción de viviendas nuevas con participación del sector privado, con incentivos para atender a sectores de bajos ingresos o en situación de riesgo habitacional.
En la Argentina, miles de familias habitan viviendas irrecuperables, construidas con materiales de baja durabilidad y sin acceso a servicios básicos. Estas unidades, surgidas en contextos de autoconstrucción informal y ausencia de inversión pública sostenida, no pueden rehabilitarse y requieren reemplazo integral para garantizar condiciones de seguridad, salubridad y habitabilidad. En este marco, el Proyecto de Urbanización e Integración Socio-Urbana del Barrio Rodrigo Bueno, a cargo de ATV Arquitectos y el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), constituye una respuesta estructural a este tipo de déficit.
El barrio, ubicado junto a la Reserva Ecológica Costanera Sur, estaba conformado por 563 viviendas precarias habitadas por 2.665 personas, según el censo del IVC de 2016. En 2017, la Ley 5798 dispuso su reurbanización y regularización dominial, estableciendo un proceso participativo basado en los principios de igualdad, justicia espacial e integración social.
El proyecto contempla la construcción de 612 viviendas nuevas, la dotación completa de infraestructura urbana (agua, saneamiento, energía y desagües pluviales), la apertura de calles y pasajes, la regularización dominial y la incorporación de espacios públicos, culturales y recreativos. Estas acciones permiten reemplazar viviendas irrecuperables por unidades seguras, ventiladas e iluminadas, garantizando al mismo tiempo el fortalecimiento de la comunidad mediante talleres, participación vecinal y equipamientos colectivos.
Más que una simple obra de vivienda, la Urbanización del Barrio Rodrigo Bueno representa un modelo de integración urbana y social, en el que el reemplazo de viviendas precarias se vincula con la construcción de ciudadanía y de ciudad. La articulación entre Estado, profesionales y vecinos hizo posible transformar un asentamiento informal en un barrio consolidado, con infraestructura, servicios y oportunidades equitativas.