Atlas de Vivienda Digna y Sustentable
Construir futuro
Innovación y sustentabilidad en la vivienda
En el actual escenario de transformación urbana y ambiental, Saint-Gobain asume un rol activo como referente en innovación y sustentabilidad dentro de la industria de la construcción. La empresa reconoce que las ciudades y las viviendas son protagonistas en la configuración del futuro del planeta, y que es indispensable repensar cómo concebimos, diseñamos y construimos los espacios habitables.
Bajo su propósito de “Hacer del mundo un hogar mejor”, Saint-Gobain impulsa una mirada integral que combina el compromiso ambiental con el bienestar de las personas. Su estrategia se sostiene en tres pilares:
- Descarbonización: avanzar hacia una construcción de bajas emisiones a lo largo del ciclo de vida de los edificios.
- Mayor rendimiento con menos recursos: eficiencia material y economía circular como principios de diseño y producción.
- Mejor calidad de vida: entornos saludables, confortables y energéticamente eficientes que favorezcan la habitabilidad.
Este enfoque integral guía sus acciones y define su identidad como una empresa comprometida con un futuro sostenible, equitativo y resiliente.
72%
de las ventas corresponden a soluciones sostenibles.
Objetivo 2050
descarbonización total (net-zero).
Ejes de impacto:
eficiencia energética, calidad del aire interior y bienestar de los ocupantes.
Estrategia de recursos:
diseño circular y optimización del uso de materiales.
Perspectivas sobre la vivienda
En América Latina y el Caribe, el 82% de la población vive en ciudades, donde 2 de cada 10 personas habitan en la informalidad y sin acceso a servicios básicos¹. Las ciudades concentran el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero y el 80% de las pérdidas económicas por desastres naturales, mientras que el sector de la construcción representa el 34% de la demanda energética global y el 17% de las emisiones de CO2.
La vivienda, eje clave para la estabilidad social y económica, refleja las desigualdades urbanas de la región, donde conviven áreas formales con infraestructura adecuada y asentamientos informales. Más de 130 millones de personas —una de cada cuatro— viven en condiciones de vulnerabilidad², evidenciando la incapacidad de los mercados y las políticas públicas tradicionales para garantizar el acceso a una vivienda digna.
2 de cada 10
personas habitan en la informalidad
70%
de las emisiones de gases de efecto invernadero se concentran en las ciudades
1 de cada 4
personas viven en condiciones de vulnerabilidad
² Según el Banco de Desarrollo de América Latina - CAF (CAF 2022)
Nuevo paradigma sobre la vivienda digna y sustentable
El crecimiento del sector residencial en América Latina avanza junto con la desigualdad urbana y la expansión de la informalidad, incrementando la vulnerabilidad frente al cambio climático y los desastres naturales. Ante un déficit habitacional en aumento, se requieren viviendas asequibles, de calidad y sostenibles, integradas con servicios y estrategias de mitigación y adaptación climática. Buscando "Hacer del mundo un hogar mejor", Saint-Gobain promueve soluciones que reduzcan el impacto ambiental y mejoren la calidad de vida. El nuevo paradigma de vivienda digna y sustentable articula dimensiones humanas y ambientales para garantizar bienestar y equidad: una vivienda no puede ser digna si no es sustentable, ni sustentable si no es digna.
La vivienda digna requiere:
- Seguridad y estabilidad
- Bienestar integral
- Acceso a servicios básicos
- Inclusión social

La vivienda sustentable demanda:
- Eficiencia en el uso de recursos
- Resiliencia climática
- Responsabilidad intergeneracional
Problemática local: la vivienda en Argentina
Situación actual de la vivienda en el país

Un tercio de los hogares en Argentina enfrenta problemas relacionados con la vivienda. De 4 millones de hogares afectados, 1,5 millones requieren nuevas construcciones, mientras que el resto necesita mejoras estructurales, acceso a servicios básicos o reducción del hacinamiento. La crisis habitacional se manifiesta en el incremento de las personas en situación de calle en las grandes ciudades, la expansión de asentamientos precarios y barrios populares, la insulinización de las ciudades y la dificultad para acceder a la propiedad. La ausencia de políticas públicas de acceso a la vivienda, la inadecuada regulación del mercado inmobiliario y la planificación urbana excluyente, acrecientan año a año los problemas habitacionales. La inflación, el desempleo y la devaluación limitan la capacidad de las familias para acceder a una vivienda.
Tendencias de la demanda de vivienda en Argentina
La evolución demográfica y social en Argentina plantea nuevas demandas habitacionales que deben ser atendidas para garantizar una vivienda adecuada. Según el Censo 2022, el tamaño promedio de los hogares es de 3.1 miembros. La mediana de edad ha aumentado a 32 años, un indicador del envejecimiento de la población. Estos cambios demográficos aumentan la necesidad de viviendas más pequeñas y accesibles, especialmente adaptadas para personas mayores. Solo 1 de cada 10 viviendas sigue el modelo "tradicional" de familia compuesta por madre, padre y dos hijos, mientras que los hogares biparentales nucleares, es decir, formados por una pareja con o sin hijos, abarcan el 50%. En este contexto, la proporción de hogares con vivienda propia ha disminuido del 73% en 2010 al 68.9% en 2020, lo que refleja las crecientes dificultades para acceder a la propiedad.

Distribución de hogares argentinos según tipo de tenencia de la vivienda. Fuente: elaboración propia en base al Censo de Población y Viviendas 2022, INDEC.
La producción de vivienda en Argentina
Cerca de 4 millones de viviendas nuevas se construyeron entre 2010 y 2022. El sector privado construyó un promedio anual de 180.000 viviendas entre 2010 y 2019 mientras que el sector público aportó alrededor de 26.300 unidades por año¹. Con ecstos datos, se infiere que el 38% de las viviendas construidas no se encuentra claramente atribuida a un sector específico subrayando la relevancia de la autoconstrucción y la informalidad en el panorama habitacional argentino. La oferta habitacional formal se concentra en áreas urbanas como el Gran Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, que albergan alrededor del 63% de la población del país.
¹ Según un informe de 2020 elaborado por CAMARCO, CEDU, AEV y UOCRA sobre la construcción de viviendas en Argentina.

Población, hogares y viviendas totales en Argentina. Fuente: elaboración propia en base al Censo de Población, Hogares y Viviendas, 2010 y 2022, INDEC.
Necesidades bajo la visión de dignidad y sustentabilidad
Es imprescindible implementar políticas públicas integrales que articulen el acceso al suelo urbano con financiamiento accesible y regulación del mercado inmobiliario. Además, el fortalecimiento del sector público debe incluir mayor inversión en vivienda para reducir el déficit habitacional y equilibrar las desigualdades regionales. Promover construcciones sostenibles es clave, incentivando el uso de energías renovables, materiales reciclados y prácticas eficientes. Reconocer y regularizar la informalidad permitiría mejorar las condiciones de vida y brindar seguridad jurídica a quienes habitan en sectores informales. También es crucial priorizar a grupos vulnerables como infancias, personas mayores, población trans y familias monoparentales, quienes enfrentan mayores barreras en el acceso a una vivienda digna. El Estado tiene la responsabilidad de asumir un rol proactivo, promoviendo la participación ciudadana y articulando esfuerzos entre los sectores público, privado y comunitario.

Porcentaje de hogares argentinos con déficit habitacional. Fuente: elaboración propia en base al Censo de Población, Hogares y Viviendas 2022, INDEC.
Casos de estudio: Acciones
En Argentina, el desafío habitacional persiste con más de 6,4 millones de hogares enfrentando algún tipo de déficit en sus condiciones de vivienda, lo que equivale al 40,67 % del total de hogares del país. De éstos, el 4,31 % requiere una vivienda nueva (déficit cuantitativo), mientras que el restante 36,36 % presenta deficiencias cualitativas —como hacinamiento, conexiones inadecuadas a servicios básicos e instalaciones precarias— que podrían mejorarse con intervenciones focalizadas.
La matriz problemas-soluciones conforma un díptico analítico que permite vincular diagnóstico y acción cumpliendo con tres funciones:
- Sistematizar los problemas más críticos que afectan el acceso a una vivienda digna y sostenible en Argentina.
- Respaldar los problemas con datos cuantitativos y evidencias territoriales.
- Proponer líneas de acción estratégicas, inspiradas en soluciones regionales efectivas, que puedan servir como modelo de referencia para Saint-Gobain y otras empresas del sector.










